AFRONTAIENTO DE ENFERMEDADES

Las enfermedades actuales no poseen un carácter de inmediatez en la ocurrencia de la muerte pero si causan deterioro en la calidad de vida de los enfermos, afectándolos en el ámbito personal, familiar, social, laboral y originando nuevas exigencias que deben ser afrontadas. Por ello, la incidencia de las enfermedades crónicas no sólo es percibida como una amenaza ante la posible pérdida de funciones necesarias para el bienestar personal sino también como un desafío ante las nuevas condiciones de vida, las mismas que implican la introducción de tratamientos y nuevos regímenes alimenticios, la modificación de actividades laborales y sociales y la alteración de las relaciones interpersonales con seres significativos. El afrontamiento que adopte el enfermo crónico será vital en la anticipación del impacto que pueda ocasionar la enfermedad, ya que este puede mediar, aminorar y/o amortiguar los efectos del estrés.

Por eso, se considera que la efectividad del afrontamiento en la enfermedad crónica se logra tratando de tener variedad y versatilidad de respuestas que procuren una mejor adaptación debido a que no todos los estilos y estrategias son útiles en todo momento ni para todo tipo de enfermedad. Asimismo, el desarrollar la capacidad de aceptar las limitaciones y pérdidas que la enfermedad impone y el mantener un balance entre sentimientos positivos y negativos sobre la vida y el sentido de uno mismo, son la clave de un afrontamiento eficaz.