ANSIEDAD / ANGUSTIA

La ansiedad es un fenómeno que podemos experimentar todas las personas y que, en condiciones normales, mejora el rendimiento y la adaptación al medio. Su finalidad es la de movilizarnos ante situaciones peligrosas, amenazantes o en las que se pone en juego algo importante para nuestra vida, con el fin de que pongamos en marcha las estrategias necesarias para evitar el riesgo, neutralizarlo, asumirlo o afrontarlo adecuadamente. Tiene de base la emoción de miedo , preparada en nuestro organismo ante situaciones que amenazan nuestra integridad física, con el fin de que nos movilicemos para ponernos a salvo.

Sin embargo, cuando la ansiedad supera ciertos límites, o cuando aparece ante situaciones que no son realmente peligrosas o que, incluso, son deseables de forma objetiva, se convierte en un trastorno y un problema de salud, que impide el bienestar e interfiere significativamente en las actividades de la vida cotidiana, familiares, sociales, laborales e intelectuales.

Existen varios trastornos de ansiedad , cada uno con sus características propias, pero que comparten la reacción de ansiedad, que es vivida como una emoción negativa de temor intenso y acompañada de sensaciones físicas diversas.

Crisis de ansiedad:

Las crisis de angustia o de pánico son episodios de ansiedad aguda con miedo o malestar intensos, acompañado de algún síntoma como palpitaciones, elevación de la frecuencia cardiaca, sudoración, temblores con preocupación y temor a experimentar nuevas crisis, o las sensaciones internas relacionadas con ellas.

En algunas ocasiones estas crisis derivan en problemas de Agorafobia que consiste en la aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil (o embarazoso) o donde, en el caso de aparecer una crisis de pánico o las sensaciones internas temidas, puede no disponerse de ayuda.
Los principales temores suelen asociarse con situaciones como: permanecer solo fuera de casa, estar en aglomeraciones, hacer cola, o viajar en autobús, tren o automóvil. Estas situaciones se evitan, se resisten a costa de un malestar o ansiedad significativos o se hace indispensable la compañía de alguna persona conocida para permanecer en ellas.

Fobias:

En las fobias, se produce un miedo intenso, irracional y desproporcionado a la peligrosidad real de la situación , manifestado en reacciones fisiológicas de ansiedad , por lo que en esas situaciones la persona trata de "escapar" o bien, trata de evitarla por todos los medios.  Cuando hablamos de fobia específica , quiere decir que el objeto de temor es un estímulo concreto , una situación, un objeto, o un animal, por ejemplo, o una categoría de estímulos relacionados. Estas fobias pueden limitar más o menos la vida de la persona en función del tipo de situación o estímulo fóbico. Ejemplos de fobias específicas son: fobia a la sangre y/o a los hospitales, fobia a los ascensores, a los perros, a las arañas, a las cucarachas, a la oscuridad, a los exámenes, entre otros.

Una de las fobias más comunes e incapacitantes es la Fobia social que es un miedo irracional y desproporcionado a ciertas situaciones que implican contacto social , como hablar con la gente, ligar o acudir a reuniones sociales. Se trata de personas que tienen miedo a que los demás puedan formarse una mala imagen de ellos, criticarlos, humillarlos o rechazarlos.

Pensamientos típicos de un fóbico social son: "pensarán que soy tonto", "estoy haciendo le ridículo", "se darán cuanta de que estoy nervioso", etc.

La persona que tiene fobia social, evita las situaciones en las que tiene que puede ser observado o evaluado por otra persona, experimentando una gran ansiedad incluso cuando se imagina la posibilidad de que tenga que enfrentarse a estas situaciones. En caso de acudir, suelen afrontarlo con gran malestar y tratar de irse (escapar) de la situación lo antes posible.

Las personas con fobia social también suelen presentar problemas asociados, como baja autoestima y falta de asertividad (o capacidad de autoafirmarse, de expresar y defender sus derechos, sentimientos, opiniones y deseos, decir no, etc).

Trastorno obsesivo-compulsivo:

El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la presencia de pensamientos o imágenes indeseadas, repetitivas y que causan gran nivel de ansiedad de la persona que sufre el trastorno.

Las obsesiones tienen que ver con la suciedad, el orden, la religión, la violencia, o el sexo, entre otros. Para reducir el malestar que producen estas obsesiones, la personas suele realizar compulsiones (conductas compulsivas) o rituales, que son acciones motoras o mentales que se realizan siguiendo un determinado orden (por ejemplo, lavarse las manos siempre del mismo modo, rezar mentalmente una oración, comprobar repetidas veces puertas, cerraduras y butano, entre otros).

En algunas ocasiones, las obsesiones están presentes sin que la persona realice compulsiones (aunque se puede considerar que las compulsiones en estos casos no se pueden observar directamente). También, aunque con una frecuencia muy baja, pueden aparecen compulsiones sin obsesiones.
Este trastorno produce un gran malestar, afectan significativamente al funcionamiento diario de la persona, produciendo grandes limitaciones.

Trastorno ansiedad generalizada:

El trastorno de ansiedad generalizada se manifiesta a través de preocupaciones continuas, exageradas y no realistas , sobre dos o más circunstancias o temas de la vida cotidiana.

Este trastorno es más frecuente en mujeres, especialmente entre las madres y amas de casa, aunque se presenta también en chicas jóvenes solteras y, en menor medida, en hombres.

Las personas que tienen este trastorno, temen continuamente que le ocurra algo grave a alguno de sus familiares, o tener problemas económicos o tragedias familiares.

Estas personas tienen la sensación de estar continuamente alertas y no tienen capacidad para relajarse. Suelen tener comportamientos exagerados de control de sus seres queridos y comprobación de que se encuentran bien.

Suelen dar mucha importancia y pasar mucho tiempo pensando negativamente en los problemas cotidianos reales o imaginados. Sienten síntomas de ansiedad, que pueden llevar a sensación de cansancio, rigidez muscular, dolores de cabeza, inquietud, insomnio, etc, pudiendo con el tiempo, afectar negativamente a la salud física de la persona.